España

8 ventajas de trabajar con una persona con migraña

Nos tachan de débiles, incluso de vagos. Otras veces nos echan por demasiadas bajas o no nos ascienden. Esta es una de las grandes realidades en el trabajo. No solo nos limitan la vida, nos limitan nuestros sueños.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN, 2020), la migraña afecta en España al 13% de la población, lo que supone que más de 5 millones de españoles padecen esta enfermedad y, aproximadamente, el 80% de las personas que la padecen son mujeres siendo las que tenemos entre 20-40 años las que más sufrimos migraña.

Esta enfermedad afecta a nuestro desarrollo profesional y, muchas veces, nos sentimos incomprendidos por ella, ya que sus síntomas no son claramente visibles.

Nos juzgan sin saber qué hay detrás y sin querer ni siquiera saberlo. Lo que algunos no entienden, o no quieren entender, es que nosotros somos diferentes. No solo lo es nuestro cerebro, un cerebro que reacciona de manera diferente a los estímulos, sino que nosotros mismos somos personas distintas a ellos. Quizás por nuestra convivencia con la enfermedad, quizás por los aprendizajes que nos deja o quizás, simplemente, por los miedos con los que hemos aprendido a vivir.

Por un lado, vivimos con miedo por no saber cuándo vendrá el ataque, sin embargo, podemos convertir ese miedo en algo positivo en nuestro día a día.

Nuestro miedo nos hace ser previsores. Más previsores que otros. No sabemos cuándo vendrá un ataque que nos dejará KO, por lo que intentamos no dejar las cosas para mañana y tenerlas listas cuando estamos bien. Esto nos hace ser personas que intentan tener siempre un plan B, ese plan B que activar cuando todo cae.

Nuestra convivencia con la enfermedad nos hace fuertes, resilientes. Sí, somos fuertes, aunque nosotros muchas veces no nos lo creamos.
Y no solo es que seamos positivos, sino que el convivir con momentos tan duros y difíciles de afrontar nos hace que, ante los problemas, no tengamos miedo. Nos acostumbramos a afrontar los retos. Diariamente convivimos con un reto enorme, salir a trabajar con el miedo a que nos sobrevenga nuestra amiga migraña y nos anule. Por eso, conseguimos mantener cierta distancia emocional con los problemas.

Aunque existe un gran problema con el que nos cuesta mantener esa distancia emocional, la no inclusión. Esa discriminación por nuestra enfermedad o el que pongan en duda nuestra situación. Ahí, a veces, nos cuesta más porque nos están atacando directamente.

Y, por ello, debemos VISIBILIZAR nuestra enfermedad. Salir del armario y darle la normalidad que necesita. Nadie puede hacer que nos avergoncemos de tener una enfermedad y que esto nos reste puntos, nos excluya y seamos juzgados.

Quizás muchos trabajadores, en lugar de juzgarnos, deberían aprender de nuestra forma de trabajar. Nuestra capacidad de tener el plan B siempre activado nos hace ser personas que nos adaptamos a los cambios. Nuestra vida es un constante cambio.

Y, como las ventajas por si solas no son nada, debemos luchar cada uno de nosotros, desde nuestra posición, por ampliar la visión que se tiene de la enfermedad.

Cuando puedas:

-visibilízala

-no des excusas, no te justifiques, no pidas perdón.

-explica lo que te sucede

-explica las soluciones y ayudas

-valoriza tu trabajo y no tus ausencias

En otro post hablaremos sobre cómo luchar y adaptar los puestos de trabajo.

Resumiendo, os dejo los 8 puntos que hemos comentado:

  1. Sabemos convertir el miedo en algo positivo
  2. Nos volvemos previsores
  3. Siempre tenemos un plan B
  4. Somos fuertes
  5. Somos resilientes
  6. Somos positivos para afrontar retos
  7. Mantenemos distancia emocional con los problemas
  8. Nos adaptamos a los cambios

Y, para vosotros, ¿cuáles son las ventajas de trabajar con personas con migraña?

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